Los votos del corazón

Por Alejandra Valeiro

Los consultores en Terapia de Respuesta Espiritual, trabajando con distintos casos que nos llegan para la consulta, usualmente nos encontramos que algunos Bloqueos e Interferencias, que perjudican a las personas en su existencia actual, provienen de VOTOS OCULTOS.

En la mayoría de estas investigaciones, queda claro que estos votos ocultos fueron formulados en vidas pasadas en las que el consultante fue religioso.

La humanidad atravesó por extensos períodos de su historia, donde la vida monástica era una forma muy común de encarar su profesión y la cotidianeidad.

Por lo tanto, dichos votos fueron formulados en condiciones de un gran convencimiento, con el aditamento de un fuerte monto emocional y sostenido en el tiempo como hábito y estilo de vida.

Los votos religiosos son promesas hechas a Dios y, por lo tanto, contienen la sobrecarga y el temor de ser castigados en el caso de no ser cumplidos.

Dichos votos religiosos tradicionalmente son tres: pobreza, castidad, obediencia. Lo mencionado anteriormente, tuvo razones históricas que hicieron que se formularan y se pusieran en vigencia, pero en la práctica se profundizó, se distorsionaron en su verdadero significado y propósito.

Lo cierto es que en muchas almas tuvieron un efecto destructivo, limitando su desarrollo y generando un nudo emocional al servicio del autocastigo innecesario.

Dios no necesita de nuestra flagelación, aun cuando sea una forma de manifestarle nuestro amor. Esto sólo puede deberse a un entendimiento errado de Dios y de nuestro vínculo con él.

Estos votos se instauraban en el secreto y el silencio de los monasterios y algunos de ellos estaban al servicio de temas oscuros y muy lejanos al amor a Dios.

De hecho el Papa ha derogado dos votos privados de los Legionarios de Cristo, precisamente los que sirvieron a los superiores de esta congregación religiosa para protegerse de posibles denuncias.

El papa Benedicto XVI solicitó personalmente la cancelación de dos votos privados que profesaban los seminaristas y sacerdotes de los Legionarios de Cristo. Se trata de juramentos que aseguraban el secreto y hermetismo de la Orden, relacionadas con la vida interna: la primera impedía toda clase de crítica de los miembros hacia los superiores y sus decisiones, mientras la segunda prohibía a los religiosos desear cargos en la misma.

Se ha dado, como se puede apreciar, una contradicción muy fuerte en la propia génesis de los votos, que deberían estar al servicio del amor al Supremo y, en algunos casos, estuvieron ocultando crímenes, aberraciones y crisis morales internas.

Todos hemos tenido contacto con determinadas historias del pasado, a través de libros y películas, y sabemos que si una joven se enamoraba de alguien inconveniente para la familia, en algunos casos era internada en conventos para que abrazara la vida religiosa y se juramentara en los votos vigentes para cada época.

Este proceso, como era de esperar, hizo predominar el aspecto autoritario de la relación. La obediencia devino entonces en sumisión. Se rompió el camino de la relación interpersonal y del gesto ético que lo fundara.

Dios sólo es amor incondicional, no tiene nada que ver con la violencia, ni con la exclusión.

Pero volviendo al tema central, pronunciar un voto no sólo es para toda la vida, es para toda la eternidad, es transformarse en un esclavo del mismo. El alma lo vive de esa manera y con esa intensidad lo graba en sus registros.

Trabajando con Yo Superior, se me ha informado que algunas personas formulan Votos sin necesidad de atravesar por vidas religiosas,  o sea otorgan a algunas ideas ese carácter rector y las sostienen con todo su corazón.

Más allá del origen concreto, se han determinado una serie de Votos usuales o comunes, adicionalmente a los tradicionales (pobreza, castidad, obediencia), que son los que más encontramos en las investigaciones cotidianas, algunos de los cuales detallo a continuación:

Soledad: Es el síndrome del ermitaño. El las vidas religiosas servía para dedicarle la existencia sólo a Dios.

Silencio: En consonancia con el anterior, al mantenerse alejado, sólo mantiene diálogos con Dios.

Sufrimiento: Este no sólo es aceptado sino también buscado para la purificar el alma.

Sacrificio: Todo debe ser difícil de alcanzar.

Enfermedad: Es una cruz que debe ser portada para merecer el amor de Dios.

Si bien es cierto que nosotros como espíritus encarnados y eternos, debemos superar una serie de desafíos y pruebas, y alcanzar nuestras metas, también lo es que no necesitamos consumir infinitas vidas en situaciones de “congelamiento” existencial.

Estos son los programas que necesitamos detectar en plenitud, determinar el origen, verificar las situaciones que les dieron lugar y las otras almas que tuvieron alguna participación en esas vidas.

Hoy contamos con un instrumento (TRE) para determinar con precisión cuales son los Votos del Corazón, definirlos y nombrarlos, de modo de proceder a desarticularlos y destrabar nuestra evolución.

5 respuestas a Los votos del corazón

  1. Daniela Cañete dijo:

    me interesaria mucho…avanzar y como dices en el final del articulo…..destrabar mi evolucion…….estoy muy interesada en la terapia de respuesta espiritual……tengo la sensacion dhaber estado buscando algo y estar cerca de encontrarlo…..

  2. Adriana Beatriz Tomé dijo:

    Deseo crecer, de manera positiva y dejar mis dolores físicos y sentimiento de soledad. Avanzar por mí primero y mi familia que tambien me necesita feliz. Espero concretar este sentimiento haciendo el curso y ser útil a la sociedad.

  3. Jessica dijo:

    Buenas noches, me parece interesante el articulo y me gustaría conocer más al respecto. Pregunto, si este tema tiene relación con las constelaciones familiares.
    gracias.

  4. Hola Jessica!
    Las Constelaciones Familiares es un abordaje sumamente interesante, pero solo abarca a nuestros antepasados, que sin duda son una parte muy importante de nuestro desarrollo físico, psicológico y espiritual, pero solo representa esa línea de análisis que podríamos llamar filo genética o de la especie, pero a nuestro juicio debe ser complementada con otra línea de investigación, y es la del ciclo reencarnacional del alma, que implica un abordaje más amplio porque abarca muchas constelaciones familiares.

    En amor y luz
    Alejandra y Carlos

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